La música de Carl Orff fascina al mundo

Herbert Kirsch, Bürgermeister der Marktgemeinde Diessen am Ammersee vor dem Carl Orff-Portrait, das die in Diessen lebende Bildhauerin Lisa Merkel (1916 – 2002) schuf. Es ist im Foyer des weltweit einzigen Carl Orff-Museums ausgestellt.
Rechtsanwältin Ute Hermann, die als geschäftsführendes Vorstandsmitglied die Carl Orff-Stiftung hauptamtlich leitet, im Gespräch mit Polo Vallejo aus Madrid, der – wie auch Bürgermeister Kirsch – als neues Mitglied ins Kuratorium der Carl Orff-Stiftung berufen wurde. Fotos (2): Beate Bentele

Un español y un bávaro refuerzan el Consejo de Administración – Expansión global y arraigo local
 
DIESSEN/Múnich – La Fundación Carl Orff sueña con un mayor anclaje internacional de la obra y el trabajo universales del compositor, pedagogo, autor de teatro y humanista Carl Orff (1895 – 1982), partiendo de su fuerte arraigo en la comunidad de Diessen. A finales de noviembre de 2009, la institución se ha acercado un poco más a este objetivo con dos nuevos miembros del Consejo de Administración: el alcalde de Diessen (junto al Ammersee) Herbert Kirsch, y el Dr. Polo Vallejo de Madrid/España. „Con estas dos personalidades, la base regional y la resonancia global de la Fundación quedan garantizadas“, celebra la abogada Ute Hermann, desde hace dos años Directora Gerente de la Fundación Carl Orff.
 
La Dirección y el Consejo de Administración se reunen dos veces al año. Tras la larga reunión en Múnich, todos estaban satisfechos con los nombramientos. El alcalde Herbert Kirsch recalcaba ante la prensa su ilusión por el trabajo en el Consejo. Desea sobre todo ocuparse del único Museo Carl Orff en el mundo, que se encuentra en Diessen junto al Hofmarkt. Y añade: „Es un gran honor para nuestra comunidad que yo, como alcalde, haya sido elegido miembro del Consejo.“
 
También Polo Vallejo está orgulloso de su nombramiento. El español es Doctor en Musicoetnología. Sus investigaciones se han centrado hasta ahora sobre todo en África y Georgia. Sigue así los pasos de Carl Orff, que estudió intensamente las culturas musicales de los pueblos no europeos. Vallejo es también compositor y enseña el método Orff en Madrid. Pero también viaja por todo el mundo para la Fundación Carl Orff y difunde en sus cursos la enseñanza de Orff en música y en movimiento. Aúna así en su persona las tres dimensiones del trabajo de la Fundación: la investigación, el cultivo de la enseñanza, y el trabajo creativo.
 
También la viuda del compositor, Liselotte Orff, quien dirigió durante 24 años la Fundación hasta que en 2008 esta quedó en manos del compositor y discípulo de Orff Wilfried Hiller, regresó muy ilusionada al Ammersee tras la reunión en Múnich. Su empeño por rejuvenecer el Consejo ha quedado cumplido con los dos nuevos miembros, ambos de 50 años. El grupo aumenta así además de seis a ocho miembros ejecutivos.
 
La herencia intelectual y artística de Orff
La Fundación Carl Orff la dispuso el propio compositor en su testamento. Es una Fundación pública sin ánimo de lucro y de acuerdo al Derecho Civil que tiene su sede en Diessen junto al Ammersee,  donde vivió Carl Orff desde 1955 hasta su muerte. Las oficinas se encuentran de momento en Raisting, „aunque“, precisa Ute Hermann, „la Fundación querría regresar a Diessen.“ En Diessen se encuentran también la vivienda de Orffs y su casa de trabajo con el despacho. Los dos edificios conservan su estado original.
„La Fundación tiene como objetivo preservar el legado artístico y pedagógico de Carl Orff y difundir su herencia intelectual y artística“, se lee en sus estatutos. Cumple con este objetivo garantizando la conservación inalienable de los originales del legado artístico, patrocinando el trabajo científico sobre la obra de Carl Orff, y ayudando al conocimiento por parte de la opinión pública de esta obra universal así como responsabilizándose de su difusión.
Al Consejo de Administración le corresponden las tareas de asesorar y apoyar a la Dirección de la Fundación en su trabajo. La misión más importante se reflejaría en el presupuesto anual, que es donde se regula la distribución de los recursos de la Fundación, según informa Ute Hermann. Los miembros del Consejo participan también en el debate de contenidos, por ejemplo en la promoción de la obra pedagógica, incluyendo la difusión del método Orff entendido como un medio para el intercambio intercultural y pedagógico a nivel mundial.
Otra tarea es la difusión internacional de la obra artística. Junto a los „Carmina Burana“, que como la obra para coro y orquesta más interpretada en todo el mundo disfruta ya de una notable fama, se hace hincapie en las obras para teatro de Carl Orff, menos conocidas pero no menos impresionantes. Pero la Fundación Carl Orff se ocupa también del Museo en Diessen (La Fundación y la Comunidad de Diessen comparten en estos momentos la titularidad) y del Festival Carl Orff en Andechs. La Fundación apoya también al Orff-Zentrum de Múnich en sus tareas de investigación y documentación, por ejemplo financiando publicaciones, catalogando los fondos, realizando nuevas compras para ampliar estos, y otorgando becas para la realización de tesis doctorales. Ute Hermann: „Es unatarea inmensa a realizar.“                                                                                     Beate Bentele